martes, 17 de febrero de 2009

Y yo te otorgo el don de la inteligencia.

¿A quién se le ocurrió la idea de darnos el don de la inteligencia?

¿Qué hemos hecho con ese “don”?

¿Qué heces tú con ese “don”?

Quiero ser animal por muchas razones:

Quiero ser animal y matar para alimentarme, no para defender las ideas de otro, pues quien sigue una idea no sigue la suya, sino la que más se le adapta. Para beber y comer únicamente cuando tenga hambre o sed y no engullir así alimento innecesariamente. Sufrir la enfermedad causa de mi muerte sin pensar en el mañana, sino en el ahora ahorrándome innumerables noches maldiciéndome por la vida que no he llevado . Para seguir a un líder hasta que sea débil y se convierta en seguidor y no hasta que se acabe su mandato. Que ese líder se preocupe realmente por mí, base de su supervivencia, y no me engañe con trucos y palabrerías que no llevan a ningún lado. Poder terminar el día y dormir tranquilo sin pensar en el mañana, no tener más objetivo que el que únicamente hay, vivir.

El mundo animal no es cruel como mucha gente piensa. El mundo animal es maravilloso. Se caza, se alimenta al más fuerte para afianzar la supervivencia del grupo pero… cuando el más fuerte termina de comer cede su presa al resto y no la guarda bajo llave en una enorme caja de metal para alimentarse mañana. Aquel animal que es más débil no se maldice por ello y llora a escondidas en su cuarto o se esconde del rechazo tras foros de internet. El animal más débil espera su turno y se adapta al momento. Puedes ver a cualquier animal herido como se aparta a un lugar seguro y se lame sus heridas para salir adelante, no lo veras llorando por los rincones ni gritándole al cielo buscando una respuesta a su desdicha. El animal que contrae Cancer vive con ello, vive con ello hasta el final. No sabe lo que tiene, no le importa. Simplemente sigue adelante SIEMPRE.

¿Por qué estoy aquí sentado frente a un monitor de ordenador haciéndome las preguntas más dispares existentes? ¿Es por mi “don”? ¿Quiero darle el sentido a la vida para hacerla “especial”? ¿Quiero buscar una diferencia que me separe del reino animal y me haga más digno que este?

Los animales no tienen alma… Pues aquella religión que siga la creencia de que los animales no tienen alma y nosotros los “súper hombres” sí no será la mía. La crueldad es cosa del hombre porque hace falta ser inteligente para sentir esas complejas emociones.

Cada vez que me conecto al reino animal aprendo posiblemente la mejor lección de la vida. Vive el momento, siente esa ráfaga de viento en tu cara ¿Tú no la sientes? Huele ese aroma, mira ese cielo, no lo desees, solo míralo.

Ningún perro se reirá de otro por ser más gordo, más feo, más alto o bajo. Solo se fijará en como trabaja dentro del grupo. Si al dominante le falta una oreja y es de lo más feo del mundo tendrá el respeto que se merece y nadie le juzgará por su apariencia. Respeto… es curioso que eso sí lo sienta el mundo animal.

Si me dan a elegir otra vida pediría la de un animal como el perro, el lobo, el león o el dingo. Estoy cansado de ver como de algo tan grande cómo es la capacidad de pensar y tomar decisiones hemos llegado a ver el telediario con la indiferencia de auténticos desalmados (hablo primero por mí). Ver como unas naciones golpean con fuerza a otras, unos grupos reivindican con la muerte, unos niños señalan a otros en el recreo y un empresario mira por encima del hombro a una trabajadora. Cansado de ver todo esto y no hacer nada más que dejar pasar el tiempo y vivir con ello.

Este es mi testamento a la inteligencia: Que se la metan por el culo y que la próxima vez que pise esta tierra, si es que la piso, sea encarnado en algo noble.

Lo único que me queda por hacer ante esta situación es, como dije en anteriores opiniones, crear mi circulo impenetrable. No hacer daño, no caer en las garras de la humanidad con sentimientos como el odio, la discriminación o la envidia e intentar ser un buen animal.

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